25 Aug
Por Carlos Lazzarini
De los rumores más apocalípticos, a una realidad complicada. Alguien agitó el fantasma de aquella inolvidable retirada de Carlos Ruckauf. Incluso, se habló de la posible candidatura de Daniel Scioli para 2009. Todo, por supuesto, desmentido de plano desde la gobernación bonaerense. Especulaciones y versiones al margen, el cuadro de situación no asoma sencillo para el gobernador. El alineamiento sin fisura que mostró el gobernador bonaerense en pleno conflicto con el campo no se traduce, por ahora, en beneficios para la provincia. Scioli lamenta que en términos relativos, reciba de Nación menos recursos que el ex gobernador Felipe Solá. “No me arrepiento, mi postura fue la de un dirigente con responsabilidad institucional”, argumenta Scioli ante quienes no entienden la indiferencia K. Además del conflicto docente que intentará desactivar sin demasiadas herramientas, Scioli enfrenta un conflicto crónico con los trabajadores de la salud, la inquietud del personal y jubilados del Banco Provincia y de la Policía Provincial. Esta semana se tratarán, en la Legislatura, temas clave: una reforma al sistema provisional (que el gobierno no quiere presentar como reforma), una segunda parte de la reforma judicial, y fondos especiales para los intendentes.
Lo urgente
Reforma previsional: el gobierno quiere blanquear la necesidad de emitir bonos para justificar la utilización del superávit del IPS (Instituto de Previsión Social) para compensar otros déficit. La caja jubilatoria del Banco Provincia, como la de Policía, requiere de reformas estructurales para que sean sustentables, pero que ningún gobernador se atrevió a modificar.
Reforma Judicial: Es la segunda parte. El proyecto original surgió en tiempos de Solá pero ya casi nada quedó de aquella iniciativa. Ahora, forzado por los acontecimientos de alto impacto en la opinión pública, se buscará poner el acento en el endurecimiento en las distintas modalidades de libertad concedida a los detenidos en penales bonaerenses.
Fondo para comunas: surge de la modificación recientemente sancionada al sistema impositivo. Los distritos se quedan sin cobrar algunas tasas que ahora la Provincia intenta compensar con fondos específicos. De todos modos, a diferencia del Fondo del Conurbano (con el que se lo intenta comparar) no se trata en este caso de un equilibrio que busca Nación por la quita en los puntos de coparticipación. Los fondos, en este caso, surgen de la recaudación propia. Allí el tire y afloje entre intendentes del conurbano y del interior para definir el sistema de reparto.
La inseguridad
No se disipa la preocupación que tiene el propio gobernador acerca de la gestión que lleva adelante el propio ministro Carlos Stornelli. Aunque se nota el esfuerzo del funcionario por enfrentar la situación que vive la Provincia, una orden del propio Scioli, el texto con los intendentes sigue mostrando debilidades difíciles de ocultar. El municipio de San Martín actúa, en el último tiempo, como caso testigo. Antes lo fue Junin. No hay respuesta para la serie de crímenes que se registran en San Martín. Pero lo más llamativo es que el ministro tampoco parece cumplir con el envío de los efectivos prometidos. Hay quienes creen que no será sencillo, para Stornelli, recuperar terreno perdido. Incluso se habla de un quiebre en la estructura de mando.
El Justicialismo
El ex Presidente Néstor Kirchner parece querer cumplir con aquella promesa que le hizo a Balestrini sobre la presidencia del PJ bonaerense. El vicegobernador está más activo que nunca con ese tema. Lo cierto es que las circunstancias parecen ayudarlo. Los K necesitan contener a los dirigentes que empezaban a sentirse atraídos, una vez más, por el armado de Eduardo Duhalde. Fue NK el que decidió apurar los pasos. En el PJ de la Provincia esperaban definiciones recién para los primeros meses de 2009. Los conflictos en el gobierno nacional y la fuga de dirigentes o grietas públicas en el oficialismo, obligan a cerrar filas con un criterio, paradójicamente, lo más amplio posible. .
18 Aug
Por Carlos Lazzarini
6 Jul
Plusdata está en proceso de restructuración. Rcomendamos www.ciudadyprovincia.com.ar para estar bien informados sobre lo que pasa en la política de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y en el principal territorio del país.
26 Jun
Por Carlos Lazzarini
No sólo los bonaerenses están preocupados por un aparente recrudecimiento del delito en la Provincia y las políticas de seguridad impulsadas por el ministro Carlos Stornelli, sino que el propio gobernador está convencido que queda mucho por hacer para combatir el delito.
Pero además de las políticas, de los aciertos y errores, preocupa cierta distancia que parece tomar el ministro de los hechos que sacuden a la Provincia. El ministro León Arslanián, en tiempos de Felipe Solá, supo enfrentarse con los medios de comunicación y con críticos de su gestión aún en episodios más críticos que los quehasta ahora enfrentó el actual ministro. Incluso, Solá solía molestarse por ciertas acciones inconsultas del entonces ministro. Todo lo contrario sucede con la actual gestión, en donde las responsabilidades reacaen directamente sobre el gobenador Daniel Scioli a quien se consulta por cada hechos delictivo que se registra.
Hay quienes aseguran que el ministro Stornelli selecciona celosamente cuándo exponerse ante la opinión pública. Impera cierta sensación de ausentismo o toma de distancia ante los temas calientes que rodean a su gestión. Es que el ex fiscal no querrí hipotecar su prestigio y por eso decide mantener un bajo perfil, sin exponerse ante situaciones complicadas.
Sin embargo, la estrategia del ministro tiene algunas consecuencias evidentes: deja cierta sensación, en la opinión pública, de ausencia de acciones concretas frente al avance del delito. Y por otro lado, el desgaste innecesario del propio gobernador que no encuentra, como sí en otras áreas de su gabinete, el escudo esperado.
La situación está llegando a un punto límite, por ahora mitigado por el conflicto del gobierno nacional con el campo y otras cuestiones. Pero a emdida que parece recudecer la ola de inseguridad, la situación de Stornelli se hace cada vez menos soportable en la Residenbcia de calle 5.
22 Jun
Por Carlos Lazzarini
No será tarea sencilla, para el gobernador bonaerense, cambiar la agenda. Que su gestión sea noticia por temas ajenos al conflicto con el campo. Se habla, aunque las encuestas no aparecen, se un descenso en su imagen cercana a los 10 puntos. Blindado en el arranque, la dilación del conflicto lo colocó en el lugar menos deseado.
Dos riesgos: que los buenos temas que se intenten impulsar en medio del conflicto con el campo se esfumen sin haber logrado su cometido, y se dilapiden esfuerzos genuinos, o quedar entrampado en una crisis que hará mella desde lo económico y político.
Lo concreto, y lo ha demostrado con hechos, es que Scioli decidió hace tiempo que jugará a fondo con los K. Aún, cuando sabe que paga costos evitables. Las últimas acciones, le llevaron cierto elivio. Con la pelota en el Congreso, y la reapertura del diálogo a la vuelta de la esquina, Scioli siente que tiene margen para intentar algunos movimientos más propios de su naturaleza como, por ejemplo, el encuentro que mantuvo con productores en la ciudad de Tandil.
También es cierto que los temas que tiene en carpeta no son muy apacibles. Tal vez al lado del tenor que tomó el conflicto con el campo resulten menores, pero no son sencillos. Sólo por mencionar algunos:
a) los intendentes reclaman mayor coparticipación
b) algunas obras anunciadas están paralizadas desde el Gobierno Nacional
c) se viene una nueva puja por los salarios
d) la inseguridad es siempre una caja de pandora
Sabe, de todos modos, que los K intentarán recuperar la imagen perdida en los últimos meses. Ahí encontrará la posibilidad de recuperar el brillo que supo colocarlo como la fugura política con mejor imagen.
18 Jun
Por Carlos Lazzarini
La convocatoria al acto en Plaza de Mayo en respaldo a la política del gobiernio nacional en relación a las retenciones al campo no sólo había incomodado a gobernadores e intendentes sino que, muchos de ellos, planificaban apoyo dosificado. Más allá de los amagues y pronunciamientos tibios, intendentes con fuerte respaldo de los sectores medios se preparaban para la pantomima de la movilización, sin convicción ni grandes esfuerzos. Vieron, con absoluta claridad, que entre los caceroleros del lunes a la noche estaban muchos de los que sustentaron su todavía reciente triunfo electoral. Así, aunque fingieran contracción al pedido de movilización, los esfuerzos se percibían limitados. Sobre todo, en las grandes metrópolis.
El baño ”democrático” que significó el discurso de CFK y su impacto en buena parte de la opinión pública, aflojó tensiones y, aunque no alcanzó para desatar la euforia militante, bastó para entusiasmarse con una movilización decorosa.
Pero así como respiraron los jefes comunales, se desfiguraron los rostros de los legisladores nacionales oficialistas, ahora obligados a dejar su huella indeleble en la sanción de una Ley resistida, en muchos casos, por las mayorías en sus respectivos terruños. No será tarea sencilla, tampoco, para los gobernadores que conducen políticamente a esos puñados de representantes de la Provincia ante el Congreso Nacional. Eso es lo que se discute por estas horas. Tiempo que resultará una eternidad para quienes deberán alzar la mano en pocos días. Los K los ponen a prueba, una de las más incómodas.